La visión


“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18)

En la mayoría de las empresas se habla de “visión” y “misión”. Es común encontrar en muchos lugares de trabajo, universidades e incluso instituciones sin fines de lucro, carteles que enuncia la visión y la misión de la entidad.

¿Qué es la visión? Pues lo que avizoran como objetivo final y trascendente de la empresa. En muchos casos es una declaración ambiciosa e incluso utópica, pero de alguna manera marca el sendero por el que se quiere transitar. Una empresa sin una visión clara de lo que quiere lograr, simplemente, termina encallando en la improvisación y la falta de propósitos.

Sin embargo, tal como se tienen visiones para una empresa, es necesario que las personas también tengan un visión personal, que los proyecte hacia el futuro.

Sin embargo, para poder lograr el avance deseado, la visión debe concentrarse en el porvenir, no en el ahora. Cuando las personas sólo ven lo que viven en el presente, se concentran en los obstáculos y no avanzan, al contrario, se desaniman y terminan viviendo vidas que no les gusta.

Recuerdo en algún momento haber visitado una universidad para dar conferencias. En algún momento el rector me invitó a hacer una visita guiada a las dependencias de la universidad. Fue un momento muy ameno. De pronto llegamos a un lugar baldío y con una gran sonrisa el hombre me dijo:

—Aquí estará la facultad de medicina y el hospital universitario.

Sabiendo lo difícil que es una empresa de ese tipo expresé un par de dudas. Él me miró condescendiente y me dijo:

—Amigo, siempre se comienza con un sueño y ese es el nuestro.

No me pareció extraño cuando diez años después tenían lo que él me había anunciado. Si no soñamos no avanzamos. Sin una visión de lo que queremos, no vamos a ningún lado. Lo saben los capitanes de barco, lo primero que señalan es el puerto al que quieren llegar. Sin una meta no hay nada. Si sólo aplicáramos ese simple principio a nuestra vida, otro sería el cantar.

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez. Del libro inédito: Superando obstáculos

#MiguelÁngelNúñez #meditaciónmatinal #devocióndiaria
Comparte en:    Facebook Twitter Google+

0 comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.