27 sept. 2017

El que lee las mentes



“A cada uno le parece correcto su proceder, pero el SEÑOR juzga los corazones” (Proverbios 21:2)

El versículo de hoy establece un principio clave en el trato de Dios con el ser humano. Dios no está ocupado de aspectos externos ni de imagen. Dios ve mentes.

Varias versiones usan la traducción “sondea” (LBLA), que me parece un poco exagerada, una sonda es un instrumento que se usa para ver la profundidad del mar, así que el supuesto es que la mente humana es tan profunda que se necesita una sonda. No me parece una traducción adecuada.

La versión Dios Habla Hoy en una traducción interpretativa traduce “juzga las intenciones”, sin embargo, aunque el sentido parece correcto, se corre el riesgo de hacer decir algo que el texto no señala. Incluso la PDT en el mismo tenor agrega el adjetivo “verdaderas intenciones”, como si Dios hiciera examen de lo que el ser humano está intentando hacer.

La NVI y otras versiones traducen “Dios pesa los corazones”, utilizando una imagen metafórica propia del comercio, donde para determinar la calidad de algo, se pesa para ver si el peso (valga la redundancia) es el correcto. Aunque la idea no está mal del todo, no es exactamente lo que sugiere el sentido original.

En su sentido más primario, Dios ve lo que hay en cada mente. Eso implica que la mirada de Dios no tiene nada que ver con lo que observan las personas desde la imagen y el exterior. La mirada de Dios está vinculada con entender el cuadro completo donde se conjugan motivos, intenciones, creencias, ideas, conceptos, experiencias previas, ideales y un sin fin de otras situaciones que sólo Dios con su omniciencia puede entender.

La invitación que hace Jesús a no juzgar (Mateo 7:1-2) y refrendada por Pablo (Romanos 2:1), va en ese sentido. El único que puede dar un veredicto fidedigno acerca de una persona es Dios. Por lo tanto, toda opinión humana acerca de un ser humano debe considerarse transitoria, no definitiva y parcial, porque no tenemos todos los elementos de juicio con los que cuenta Dios, el único que ve el cuadro completo y puede establecer a ciencia cierta qué motiva a una persona a pensar y hacer.




Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
Del libro inédito: ¡Háblame Señor!

#MiguelÁngelNúñez #Meditacióndiaria #Devocional
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