5 mar. 2018

Disciplina



“Para adquirir disciplina” (Proverbios 1:3 RV89)

L a palabra “disciplina” tiene varios significados posibles. La mayoría de ellos tiene relación con orden, tesón y arte.

Nadie llega a ser disciplinado de la noche a la mañana, es un proceso que lleva tiempo. La sabiduría otorga disciplina y orden.

Una vida desordenada es un desperdicio. La persona no alcanza su máximo potencial ni logra plenitud.

Muchos carecen de un por qué vivir que les de sentido a sus vidas. Por esa razón andan como sonámbulos o paja que lleva el viento. Sólo cuando existe una razón para vivir, entonces, la vida adquiere significado.

El monte Everest es la montaña más famosas de la tierra, su altura es de 8.840 metros de altura, el pico más alto del planeta. Desde 1920 intentaron escalarla, pero sin éxito. Sin embargo, el día 29 de mayo de 1953 el neozelandés Edmund Hillary y su amigo sherpa Tensing Norgay la conquistaron. A partir de ese momento, numerosas expediciones internacionales han logrado el reto.

Pocos saben que Hillary comenzó a soñar con escalar el Everest cuando era un joven universitario y salía todos los fines de semana a practicar. Fueron años de preparación. De aprender, fracasar y seguir intentándolo. No se escala una montaña con improvisación. Las alturas son privilegio de quienes planifican y se consagran con disciplina a una causa.

Una evidencia de sabiduría es que se vive con orden. Cada día es aprovechado como si fuera el último.

La historia demuestra que sólo llegan a ser plenos, felices y a contribuir a la humanidad, aquellas personas que viven con orden. Las vidas disciplinadas, son aquellas que son los hitos en el camino. Los que marcan los senderos por los cuales otros han de caminar. Los desordenados no dejan huellas de sabiduría, sino de dolor.

Las vidas disciplinadas se recuerdan con cariño. Son las que aportan, las que dejan huellas. Son las de aquellos que solemos poner de ejemplo para los niños y los jóvenes. Las de aquellos que vivieron con orden. Los que entendieron que se vive por un tiempo limitado y que durante ese tiempo hay que vivir con sabiduría.


Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez
Del libro inédito: ¡Háblame Señor!

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2 comentarios:

  1. Tiene toda la razón profesor! Creo que lo más importante ... aunque se haya perdido tiempo precioso, ya sea por ignorancia u otras disfuncionalodades , quizas nunca es demasiado tarde para comenzar. Concuerda conmigo? Gracias por el valioso impacto de su trabajo en la vida de muchos!

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    1. Ximena, mientras estemos vivos... nunca es tarde para comenzar. Un abrazo

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