14 mar. 2018

La importancia del contexto



“No ahorres castigo al muchacho, pues no morirá porque lo azotes con la vara” (Proverbios 23:13 BJ01)

En la teología de las “frases” y “palabras aisladas”, técnicamente conocida como “texto prueba” a menudo se desconoce el contexto textual, lingüístico y cultural. Ignorarlo es siempre un riesgo, porque se le hace decir a la Biblia lo que no dice, o aplicar algo que dice en un momento inadecuado.

El contexto cultural de este texto es sombrío, brutal y horroroso para un estado de derecho. Las personas no tenían mucho valor en sí mismas. Se mataba y desaparecía personas con total impunidad. La guerra era lo más común. La violencia era parte de la cultura. A menudo se mataba gente creyendo que era mejor que no estuvieran. Los jueces aplicaban penas que hoy entenderíamos como un horror: Cortar manos a ladrones, orejas, narices, piernas, era lo más común. Apedrear a mujeres, rara vez varones, era cosa habitual. Los golpes de los maridos a las esposas no sólo eran tolerados, eran también alentados.

Los niños, en ese contexto, no tenían valor en sí mismos. Un padre podía asesinar a su hijo y lo más probable es que recibiera una reprimenda, pero nada más, al final, era “su” propiedad, y recalco el “su” porque así se entendía. Aplicar dicho criterio en la actualidad es extemporáneo. Es algo así como pretender que los transgresores del sábado sean apedreados hasta morir o que los que hablen mal de Dios se les corte la lengua, algunas de las cosas que se hacía con total impunidad en ese tiempo.

¿Por qué nos horroriza el asesinato de alguien por transgredir el sábado y no los golpes propinados a un muchado con una vara?

Cuesta entender que la lectura literal de la Biblia que no considera el contexto y se usa de manera indiscriminada en otro momento de la historia, ha servido a través de centurias para secundar las atrocidades más horrendas de la humanidad. Muchos nazis asesinos eran lectores de la Biblia y hacían sus horrendas muertes, creyendo que cumplían mandatos divinos. La Biblia no puede ser leída en desconexión de su contexto. Aplicar un concepto de la ley del talión que entendía que sólo a golpes la gente entiende es un acto irracional.


Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez
Del libro inédito: ¡Háblame Señor!

#meditadionesmatinales #reflexionesdiarias #devocionales #MiguelÁngelNúñez #reflexióndiaria #devociondiaria
Comparte en:    Facebook Twitter Google+

2 comentarios:

  1. Saludos, Dr. Núñez:

    En publicaciones anteriores, usted mencionaba que la palabra "azote" estaba mal traducida y que el término "vara" -en el contexto hebreo- hacía alusión a guiar y no a golpear.

    ¿Sigue sosteniendo dicha interpretación o debería entenderse que este texto hace alusión a golpear a los hijos?

    ResponderEliminar
  2. Dr. Miguel Ángel pero mientras exista maldad, sabemos que el ser humano si no tiene a Dios es difícil o más bien imposible que actúe bien. Tristemente hasta las hermosas enseñanzas de la Biblia son usadas para hacer maldad en este mundo.

    ResponderEliminar

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.