30 may. 2018

Defender lo justo



“Él librará al indigente que pide auxilio, y al pobre que no tiene quien lo ayude” Salmo 72:12

Daisy Bates (1861-1951)

Es interesante que ayer mencionamos a otra persona con el mismo nombre y apellido, pero cuyas historias nunca se cruzaron, pero ambas se embarcaron en luchas similares por las personas menos favorecidas.

Daisy nació en Irlanda, viajó a Australia y se casó con un ganadero, cuando su esposo murió regresó a Inglaterra y estudió periodismo. Regresó a Australia en 1899 como corresponsal de The Times con el propósito de investigar acusaciones que se hacían a los colonos blancos de abusos que cometían en contra de los aborígenes.

Se terminó quedando 40 años, 30 de los cuales los pasó en una tienda de campaña en el desierto, acompañada de la soledad, las aves y los aborígenes a quienes adoptó como su propia familia. Se dedicó a estudiarlos y analizarlos como nunca nadie antes había hecho. Aprendió su idioma, sus hábitos y sus necesidades. Los aborígenes la llamaban Kabbarli (abuela). Ella se convirtió en enfermera, sanadora y defensora de los derechos de esos pueblos olvidados.

Sus viajes son legendarios. En una ocasión condujo 800 vacas atravesando 3000 millas a caballo. En otro momento, atravesó Australia en lomos de un camello para asistir a una conferencia científica en Adelaida. En el año 1933 se le otorgó la medalla de Commander of the British Empire por sus servicios de mediación entre los blancos y los aborígenes, quienes la tenían a ella como su portavoz. Escribió un libro sobre sus experiencias con ellos.

Defender al más débil no es cuestión de modas sino de principios, quienes optan por la apatía, se pierden la parte más importante de la vida: El comprometerse con ideales superiores.

Desde siempre han existido personas que actúan como si la raza, el sexo, la inteligencia o cualquier otra diferencia secundaria les diera poder por sobre otras personas. Todo aquello es ilusorio y no digno de un hijo de Dios.

Es probable que no puedas iniciar una cruzada internacional para cambiar las condiciones en las cuales viven personas que padecen, pero puedes hacer la diferencia en el lugar donde vives. Apoyar al que es discriminado te engrandecerá. Ponerte del lado del más débil te dará otra perspectiva.

¿Qué habría hecho Jesús si alguno de sus amigos fuera perseguido? ¿Qué habría dicho? ¿Qué dirás tú?


Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez

Del libro inédito: Héroes y heroínas de verdad


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