2 jun. 2018

Legalismo tóxico



“Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él” (Romanos 3:20)

La Biblia tiene algunos conceptos que son de una claridad meridiana, pero sin embargo, algunos simplemente no lo ven, entre ellos, los legalistas que consideran que son salvos mediante Cristo, y la obediencia de la ley. 

El problema es la conjunción Jesús y ley, porque hacen del sacrificio de Cristo algo incompleto e inacabado. Supuestamente, el sacrificio de Jesús sería insuficiente y el pecador debería probar que es “salvo” obediciendo la ley, lo que contradice directamente lo que expresa el apóstol Pablo.

Si el sacrificio de Cristo y la encarnación es insuficiente, entonces, todo lo realizado por Jesús carece de sentido. Por demás, si el ser humano puede ser “obediente” por sí mismo, entonces, ¿para qué la gracia y la acción de Dios?

Aún más, la expresión “gracia” que es sinónimo de regalo o gratuito perdería sentido. En ese caso, dejaría de ser un obsequio de parte de Dios y pasaría a ser lo que Pablo señala “deuda” (Romanos 4:4), lo que también implica un error de concepto.

Mervin Moore define el legalismo como “el esfuerzo, por pequeño que sea, de salvarnos por nuestras propias obras o de asumir que algo de lo que hacemos puede cambiar la actitud de Dios para con nosotros” (Moore, 1994:13). En otras palabras, el legalismo se centra en el ser humano y lo que es capaz de hacer, y no en la obra objetiva de Dios ofreciendo gracia y salvación al ser humano.

Cada vez que se pone énfasis en lo humano se termina rebajando la gracia y convirtiendo la figura de Cristo en sólo un actor secundario en la trama de la salvación.

“Cualquier organización religiosa que enseñe a sus miembros a respetar normas de conducta corre el riesgo de que alguno de sus miembros transforme esas normas en legalismo” (Mervin Moore)

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez
Del libro inédito: Reflexiones al amanecer


#meditadionesmatinales #reflexionesdiarias 
#devocionales #MiguelÁngelNúñez #reflexióndiaria 
#devociondiaria
Comparte en:    Facebook Twitter Google+

0 comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.